Me gusta encerrarme en mi pequeño taller en Barcelona y disfrutar de unas horas de soledad y olvidarme del mundo y así, realizar un trabajo reflexivo e individual, concentrándome en aquello que más me gusta, pintar.
Mis profesores me enseñaron que el camino de la pintura es difícil y largo pero muy apasionante. Sus consejos me sirvieron para creer en un arte basado en el equilibrio de las formas y la armonía de los colores. Aunque estoy hablando de una formación figurativa, también me inculcaron que el arte es libre de cualquier “a priori”.
Durante años, he sido una pintora que extraía del natural toda la información que necesitaba para pintar paisajes, bodegones, retratos etc., pero…de una forma instintiva todo aquello me dejó de interesar, y sola, en mi estudio, empecé a buscar otras maneras de componer en que las formas y los colores ya no estuvieran ordenados en relación al “al natural”, sino de una manera libre. Y es así, poco a poco, como he llegado hasta aquí.
Por un lado, creo composiciones abstractas, planas y geométricas. Es un sistema muy libre de pintar ya que sobre la marcha tomo decisiones, juego con los espacios vacíos, busco ritmos, doy oportunidades al azar, cambio líneas y colores y me equivoco. De hecho, no es más que la acción de crear algo que antes no existía, y que después de unas cuantas sesiones, el resultado sea una nueva composición.
Por otro lado, construyo mis esculturas-ensamblajes. En realidad, me dedico a buscar objetos que la gente considera basura, o que encuentro aquí y allá. Yo los recupero y les doy una nueva oportunidad, una nueva expresión. Junto las piezas que me interesan (telas, hierros, maderas, cartones, diarios viejos, clavos, herramientas, cerraduras, latas etc.), e intento crear un animal, un barco, una “mujer silenciada”o una composición abstracta. El proceso es lento pero muy estimulante y lo que es más curioso, hasta que el ensamblaje no está acabado y se aguanta firmemente, no sé si me gustará.
Aquí tenéis una muestra de mi trabajo y es que gracias a Internet, actualmente, todos podemos disfrutar del arte. Esto es muy positivo ya que así, los artistas os hacemos partícipes de nuestra ilusión, porque pintar es una buena manera de ser feliz.